ACCION Un Cambio Radical en Cristo

"¡Lo que he experimentado con mi familia en los ultimos dias fue un cambio radical en nuestras vidas," me conto Arturo Rodriguez. Tuvimos el privilegio de asistir a las reuniones del hermano Carlos Salomé en la Iglesia Hispana de White Center y asimilamos verdades increíbles. Aunque somos Adventistas desde 2008, por primera vez aprendimos la importancia de hacer un culto familiar en nuestro hogar, de comer saludablemente y de devolver nuestro diezmo con fidelidad.

Antes de ser Adventista, fui Católico por 25 años, fui monaguillo y llegué a ser Presidente de la Sociedad de St. Vincent de Paul. Ademas yo era el único Hispano de los Caballeros de Colón en el área de Seattle.

Mi cuñado, Reyes Jiménez, me hablaba de los Adventistas del Séptimo Día por más de 17 años. Me irritaba tanto escucharlo platicar sobre su iglesia, que una vez lo corrí de mi casa para que no me molestara más. Le dije: "Ustedes los Adventistas son los únicos que están mal, totalmente equivocados en cuanto al Domingo". Mi religión se basaba en lo que me decía el sacerdote, con quién teníamos muy buena relación. El solía venir a nuestra casa y yo le lavaba sus pies. Cuando le preguntaba en cuanto a la doctrina del Domingo, él me decía que yo tenía que defender mi fe, pero nunca me mostraba nada en la Biblia.

Un día mi hermana me prestó 3 CDs del Pastor Bullón y de José Ocampo. Los acepté pensando criticar su contenido para poder refutar a mi cuñado. Escuché los CDs y no pude encontrar nada para reprochar. Cuando devolví los CDs a mi hermana, le pregunté si tenía más y me dio 20 en total. Cuanto más oía esos mensajes, más quería conocer al Pastor Bullón, pues tenía muchas preguntas. En Octubre del 2008 supimos que él estaría presentando reuniones en Yakima. Fue asi como decidimos asistir a las reuniones. Todos los días viajábamos desde Federal Way a Yakima para escucharlo. Pudimos hablar con él, me aclaró mis dudas y fuimos bautizados con mi esposa y mis tres hijos.

¡Fue un día muy especial! El Pastor Bullón nos introdujo a la verdad, empezamos a asistir a la Iglesia Adventista y como nuevos miembros, intentábamos imitar lo que nuestros hermanos hacían en la iglesia. Infelizmente entramos en una vida cristiana de rutina.

Pero todo cambió cuando aprendimos el verdadero propósito de seguir a Jesús: no un Jesús en papel, sino un Jesús vivo. Deseamos darle el 100% a Jesús y aumentar nuestras ofrendas el doble y triple de lo que hemos dado hasta ahora. ¡Ha sido una experiencia que no tiene precio! Nina Rodríguez, la esposa de Arturo, tambien me comento: "Nuestra vida familiar ha cambiado positivamente y sentimos la presencia del Espíritu Santo en nuestro hogar."

June 01, 2010 / Acción
Share