Nace una Nueva Iglesia, un Trabajo en Conjunto

Plantar una iglesia es una tarea de conjunto, de unión, de aceptación, de desafíos y de trabajo. Esta tarea fue a la que se enfrentaron los hermanos y pastores, anglos e hispanos, el plantar una iglesia hispana en la región de The Dalles, Ore.

“La obra de Dios en esta tierra no podrá nunca terminarse antes que los hombres y mujeres abarcados por el total de miembros de nuestra iglesia se unan a la obra, y unan sus esfuerzos con los de los pastores y dirigentes de las iglesias ...” (Obreros Evangélicos, pág. 364.4).

El trabajo misionero comenzó cuando un grupo de hermanos de la Iglesia Hispana de Gresham, en septiembre del 2011, liderados por los hermanos Bravo y Hugo Morón, comenzaron a visitar a los hispanos de The Dalles. La iglesia americana contribuyo con el proyecto en este lugar, permitiendo el uso del templo y gracias a esto, se pudieron celebrar los cultos regulares. Así fue el inicio de este sueño, sin importar el inconveniente de la distancia.

Durante el año 2011–2012 se bautizaron cinco personas. Entre ellas estaba la hermana Mariquita y el hermano Orlando, bautismos milagrosos que impulsaron fuertemente a la hermandad. Ambos Orlando y Mariquita de diferente manera cada uno enfrentaron enfermedades cercanas a la muerte, en ambos casos después de ser ungidos y asistir a diferentes campañas una vez aliviados, decidieron bautizarse. Pero a pesar de eso, el grupo no se consolidaba y solo asistían entre cinco y diez personas cada jueves a la iglesia.

El año 2012 fue muy difícil. Pero el gran impulso que dio el pastor Del F Grebiel, y el hermano David Cox fue determinante, ya que insistieron en trabajar junto con los hispanos para consolidar la idea de plantar una iglesia. No solo pusieron todo su empeño, sino que además hicieron viajes, propusieron ideas, e incluso contrataron un obrero bíblico, al hermano Sergio Ochaeta pagado por ellos. Sergio llegó para el verano del 2013 y con mucho esfuerzo y la ayuda de los hermanos anglos e hispanos se logró reunir 62 personas, de las cuales 52 eran miembros de iglesia. Al final del verano se tuvo un bautismo de ocho personas y dos profesiones de fe.

Dios dirigió su obra, nunca nos soltó de su mano. Los hermanos anglos han mostrado gran interés en la obra hispana, pues además de ser muy agradables y solidarios con la hermandad hispana, permiten el uso del templo sin cobrar renta. Definitivamente, tengo que decir que este logro fue gracias al trabajo en conjunto de dos culturas con un mismo propósito. ¡Dios bendiga el crecimiento de la iglesia americana e hispana en The Dalles!

Actualmente, el pastor Hipólito Morales está a cargo de la congregación y oramos para que a fines del año 2014 pueda ser organizada como compañía.

July 13, 2014 / Acción
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